Soy hija, de una tradicion quebrada.Donde el llanto es mi lluvia, y mis ojos agotados disparan leves rayos de luz de sol.
Se me han trabado las ventanas, y no aprecio el nuevo dia.
La mesa se ah echo mas pequeña, y ya cabemos tres.
Me cabe la autosuficiencia, y no ah pasado el ciclo.
Y se que sera una nueva semana, donde los garbanzos se cocinaran,
y el estofado se sentira igual de rico.
Y cambiaran rutinas, cambiaran planes, sueños tal vez, esperanzas ya se han ido.
Esos cambios que no gustan, para los que no hay un manual que te prepare.
Donde mas alla de las canciones que cantemos... las coreos que bailemos, los roles que juguemos, los papeles que actuemos, hay que volver a soñar; y ahi es cuando no paras de pensar.
En; si es mejor la vida de esta forma, si las fibras pintaran un paisaje mas alegre, o si apesar de todo, la de color gris, seguira pintando su nube lluviosa y mal parida.
Y mis perros siguen conmigo, la web sigue circulando sus redes, mis amigos siguen siendo mis amigos, pero no soy mas la hija que esta ahora escoltada...
Porque llevare la bandera, pero el acto estara incompleto.
Ya no habra mas Lunas cubiertas de cuentos de fantasias, no al menos hoy.
Y soy y me creo victimaria, de esta tragedia que no ah escrito shackespeare, ah sido narrada por las propias paredes de mi casa, que hoy sudan este inestable calor.
Soy hija de la tradicion quebrada, para la cuales no hay leyes ni costumbres, solo el deseo de que siga siempre armada.